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Instrumento de gran difusión por el viejo mundo, con una gran variedad de modelos regionales. En Aragón aparece bajo unas características comunes (no de uniformidad absoluta) en cuanto a distribución de piezas y elementos estéticos. Como en todo elemento popular existe la diversidad y las excepciones. Aspectos muy llamativos son el uso de la piel de culebra para forrar las piezas de madera y el vestido que cubre el boto u odre. Los ejemplares antiguos han conservado formas de afinación no temperadas, con presencia de grados neutros, lo que es habitual en instrumentos análogos de todo el mundo. Su práctica gozaba de buena vitalidad a principios del siglo XX, pero estuvo al borde de la extinción a finales de los setenta. No fue extraño, ya desde antiguo, el recurso a piezas y ejemplares procedentes de otras zonas (Galicia, Cataluña...). Originalmente ligada a todo tipo de manifestación de danza y canto populares, se mantuvo su uso como acompañante de los bailes del Dance en Monegros y Graus y algunos cantos como las Albadas en esta poblacion, los Romances en Castejón de Monegros, la Despertadera en La Almolda... En la actualidad sigue un importante proceso de recuperación, que ya desborda cifras anteriores. Últimamente se ha difundido el nombre gaita de boto para diferenciarlo de otros aerófonos también denominados popularmente con el genérico gaita.
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